viernes, 17 de febrero de 2012

REVIEW TVD: 3x14 - Dangerous liaisons

Me ha costado ponerme con la review de este capi porque… bueno, ya os imaginaréis el motivo, la lluvia de críticas que le han caído a Elena por cómo ha actuado, y estoy realmente decepcionada con ella a pesar de sé que todo se va a solucionar tarde o temprano (por su bien, espero que temprano). De todas formas, el capi en general no me ha parecido muy allá con la cantidad de sinsentidos y cosas extrañas que he visto.
Seguimos con la incógnita del atacante de los miembros del Consejo, y mientras en el hospital Matt y Elena se van dejando a Alaric en observación, alguien (que será nuestro/a asesino/a) les observa desde una sala a oscuras (que digo yo que si lo hiciera con la luz encendida tampoco levantaría sospechas al ser un lugar iluminado por todos lados).
Yendo hacia el coche, Elena pregunta al chico que cómo lleva todo lo que últimamente ha pasado y él se considera afortunado por ser su único problema el llegar a tiempo a su trabajo. Al final del episodio no tendrá ni eso, con la mano a la virulé gracias al tonto del culo de Kol. Sí, ya no le ajunto, que se vaya al programa este de Jackass para hacer imbecilidades. Pues total, que se despiden y al arrancar ella el coche y dar marcha atrás para salir, da un golpe a algo y sale a ver qué ha sido. No hay nada ni nadie, mal rollito entonces porque sola ante el peligro está. De repente, aparece Rebekah con unas ganas locas de cobrarse su apuñalamiento y al sacar sus colmillos otra fuerza extraña llega a la velocidad de la luz. Es Elijah, quien empuja a su hermana contra el coche (el bollo que le dejó a ver cómo lo justifican en el seguro) y la manda por donde ha venido. Sabiendo que no puede hacer más, la original se va no sin antes llamarles patéticos. A lo largo del capi, las perlas que soltará serán de órdago y bien encaminadas, quién lo diría con lo huequita que era.
Debido a la charla que mantienen Elena y Elijah, esta les cuenta a los Salvatore que la que estaba en el ataúd era la mother. Damon no entiende que esté viva puesto que se suponía que el jula la dio pasaporte hace mil años y Rebekah dijo que la enterraron donde vivían. La explicación la sabremos más tarde pero me sigue sin cuadrar, nada inusual por otra parte. El deseo de la señora es comer perdices con sus hijos, Klaus incluido, así que la teoría de que en esa caja contenía lo que le destruiría… hace aguas por todos lados. Eso os pasa por creer en las alucinaciones nocturnas de la bruja, que lo mismo en su sueño Klaus no estaba muerto, sino echándose una fiesta rollo Drácula. Ah, y por supuesto, que pase lo que pase, Elijah asegura que ningún original pondrá un dedo encima de ellos. No es que dude de él, el hombre es el único potable de la familia Disfuncionelson pero si alguno quiere hacer alguna gamberrada, que él sea el hermano mayor (es la impresión que tengo) no les va a detener.
Suena el timbre y en el suelo hay un sobre con una invitación. La presentación en sociedad de la familia Zumbadanelson, que pretende quedarse en Mystic Falls y conociendo lo aficionados que son a los bailes, las copas y la parafernalia, se los intentan meter en el bolsillo. En la parte de atrás hay una nota, de la propia Esther diciendo que quiere ver a Elena personalmente. Supongo que no la habrá escrito ella, más que nada por el hecho de que hace mil años no existía una escritura tan pija como la que trae, pero a saber, igual tienen escuelas en el other side.
Todos los hermanos milenarios se están poniendo a punto para el evento, y Kol ataviado con un esmoquin, le dice a Rebekah que le diga lo guapo que está (si necesitas que te lo diga tu hermana, eso de más loser que la llamada de Alaric borracho). Klaus irrumpe cabreado para pedir explicaciones sobre su visita a Elena y amenaza con dagarla como cuando se le dice a los críos pequeños que les llevas al cuarto oscuro para que dejen de portarse mal. Kol le desafía a que se invente otro truco diferente que ese está muy manido y Klaus hace alarde de que esa es su casa, se hace lo que él diga y punto. Primero, yo quiero ver las escrituras del piso y luego hablamos.
La madre habla con Klaus y él se queja de que en menos de 24h, Rebekah quiere chafarle la vida sin importarle la pantomima esa de paz, aceptación y familia. No te equivoques, ella no lo hace por ti, sino porque Elena se la jugó, antes le daba lo mismo que quisieras usarla de surtidor en lugar de irte a un refugio de animales a cogerte unos cuantos con los que entretenerte. Su actitud de acusica y chivato es similar a la de un niño que va corriendo a un mayor a contarle que otro le está haciendo tal o cual cosa en vez de resolver el problema pegándole un guantazo. Esther tiene que recordarle que le ha tenido fuera de combate y que no pretenda que le hagan la ola por reunirlos. Aclaración: Klaus no les reunió, las circunstancias lo han hecho. A Rebekah la necesitaba para el collar, a Elijah le desgagó Damon, y a los otros dos también. Posiblemente se hubieran tirado otras décadas en la penumbra hasta que Klaus no tuviera a nadie a quien trollear y al no atreverse a suicidarse, les resucitaría para volverse a dar el placer de clavarles el puñal cuando su paciencia se agote.
Muestra de lo sanador que han sido los 1000 años en la ultratumba, Esther le ha perdonado por matarla, convirtiéndose en la Madre del año y nos olvidamos de cuando intentó a través de Vicky matar a Elena para que no hiciera más híbridos, aparte de que habría que ver la responsabilidad que tuvo en que Klaus se chinara hasta llegar a cargársela, que me da que fue por la Petrova. Señora, tanto sermón de buenrollismo pero a mí usted no me la pega, se ha tenido que comer las consecuencias de sus actos. Y para completar esta nueva relación maternal, le pregunta a Klaus que a quién va a traer al baile, lo que le provoca la risa porque vamos, con lo bien que se portó con la Tati como para arriesgarse a que le haga a otra lo mismo. El jula dice que bastante es que va y ella pide que lo reconsidere (puede que haya oído rumores acerca del klefan y eso ya no entra dentro de su nivel de redención).
Intrigada por saber qué quiere Esther de ella, Elena decide ir al baile aunque Damon no está de acuerdo debido al antecedente del 3x06. Sin embargo, Stefan cree que si Bonnie fue dirigida a abrir el ataúd, no es oro todo lo que reluce en la aparente benevolencia de la bruja original. Puede que no, y veremos que por ahí van los tiros después, pero el plantar a Elena en primera línea de batalla no es opción para Damon y le dice a Stefan que sea el que era cuando se preocupaba si moría o vivía, dando a entender que como le acababa de decir en el capi anterior que la quería, que le echara una mano para pararla los pies. La cuestión es que en poner un tope a las flipaduras de Elena, Stefan no es bueno porque nunca lo ha intentado de verdad. Solamente soltaba 4 tontainas o ni eso y si no funcionaba, ajo y agua. Imaginamos que Damon pensaba que tras la confesión, se pondría las pilas, y con lo que se topa es con esto: “¿Para qué? Ahora ese es tu trabajo”. Me he cansado de este tío, sinceramente. Es demasiado la caradura que tiene con actuar delante de Elena de una forma y por detrás con su hermano de otra diametralmente opuesta. No tengo ganas de añadir más, salvo que Damon se quedó con la espinita de espetarle lo hipócrita que es.
La Gilbert le da la razón a Stefan, que tiene que averiguar qué se cuece, básicamente por ser lo que a ella le apetece, de la misma manera que apoyó a Damon cuando tuvieron que cazar al acechador del 1x13 y Stefan era quien se oponía a ir a la fiesta del instituto. La salvedad es que en una ocasión se trataba de un tolai de mierda y ahora de la tía que puso una maldición que ha tardado 1000 años en romperse, pero vamos, milindreces. Damon le dice a Elena que no puede protegerse sola, y entonces es cuando raudo y veloz Stefan se apresura a ofrecerse para ir de acompañante, sí, ese que hace medio segundo afirmó que el trabajo de preocuparse por su vida no era suyo, lo que pasa es que oliéndose que su hermano cogerá las riendas del asunto, mete la directa y pisa a fondo el acelerador. En vista de los altercados que ha tenido con los originales, Damon no le deja y le quita de la mano a Elena la invitación sentenciando: “Iré yo. Fin de la historia”, quedándose Stefan escocidísimo y yo espatarrada de la risa.
Caroline escucha un mensaje en el contestador de Tyler, que le da las condolencias por su padre y también le dice que está haciendo lo de transformarse una y otra vez para deshacer la desengendración y regresar con ella. Más invitaciones en rellanos y esta viene envuelta en una caja grande, que obviamente no es porque quedaran sin hojas pequeñas y hayan tenido que usar una DIN-A3, sino por el vestido que trae consigo. En la nota trasera, Klaus le pide que le guarde un baile y yo me sigo preguntando cómo es posible que Katherine tenga miedo de un tío así, aunque si le viera ahora probablemente el que saldría huyendo sería él con el cuadro de los nenúfares entre las piernas. La rubia, que está creyendo que todo es parte de una cámara oculta para el programa “Vídeos de MF”, no da crédito pero por curiosidad pijil mira lo que hay en la caja y se queda ojiplática con el vestido, del que tengo que decir que no me gusta y menos para alguien de la edad que tiene ella.
En el Grill lo comenta con Elena, que la movida esta chunga de cuento de hadas huele que tira de espaldas, y a su vez la Gilbert encabezonada en saber qué milongas dice la reina madre. Caroline suponía que no iba puesto que se dijo a los hermanos, con lo que saco la conclusión de que tras el ceño stefanístico de la cocina, hizo la maniobra de recular y montarse la escapada por su cuenta alejada de guardaespaldas con dramas de testosterona. A continuación, Carol rememora aquello de acordarse de Stefan que no ha hecho en toda la temporada y aconseja a Elena que se lo lleve, que el esmoquin le hace verse mejor (será la primera de la historia de su especie en ponerse gafas y descubrir lo grande que tiene la nariz Tyler, lo feo que es Klaus y que el Salvatore al que mejor le queda el frac no es Stefan). Elena no quiere por lo de la venganza ciega y no sea que monte un atentado en mitad del brindis. Damon simple y llanamente no es buena idea, dicho con un gesto de “lo que me faltaba para terminar de venderme”. A esto, la barbie sin pelos en la lengua le dice que si es porque se enrollaron, dejando a Elena entre la espada y la pared. Enseguida las excusas típicas de “te lo iba a decir, pero es que con lo de tu padre…”, chorradas, eso pasó en el 10 y gay cascó en el 13, así que esas primicias no las va regalando a no ser que saque tajada y en este caso la reacción de Stefan era la que le servía. Pero también es cierto que con el despotricamiento gratuito que tuvo Caroline sobre Damon por ayudar a cocinar chili, como para seguirla contando cosas. No marcha la comunicación bien si se ha tenido que enterar tropecientos años después y ni siquiera por ella misma, sino por Bonnie (en serio, que pongan estos momentos en lugar de tanta sobrada klausiana), contrastando con el hecho de que cuando Matt la besó la primera vez, la faltó tiempo para llamarla. Elena se disculpa y alega: “Es solo que... que ni siquiera sé cómo me siento acerca de ello. Todo lo que se es que... solía ser mucho más fácil”. Hombre, pero eso te lo puedo explicar yo muy claramente y nos ahorramos tiempo que se emplearía en que te dejaras de hacer el idiota. Y algo que se me pasaba: Carol, ¿tú le has contado a alguien que el jula te soborna con joyas robadas?
Las interrumpe Rebekah quien predice lo que ocurrirá: “Todo va bien hasta que te
apuñala por la espalda”,  Elena salta a la defensiva de que sabe que su madre les ha prohibido hacer daño a la gente del pueblo, así que circulando. Entonces la original le propina otro comentario puyesco, que no todo gira en torno a ella, y prueba es que fue allí para darle a Matt su invitación correspondiente. Caroline descolocada de que quiera quedarse con sus novios o ex-novios, repentinamente decide ir al baile.
Pues allá vamos, la plana mayor haciéndose pasar por gente de la nobleza con trajes de etiqueta y los vestidos de las pelis de Disney. Damon y la alcaldesa hablan sobre los nuevos vecinos, que mejor es pelotearles que ponerles pegas. Kol saluda a Carol y Damon se introduce cortésmente para que el niñato creído este le suelte una fresca. Le pongo en mi lista negra a la de ya, que si no es por Damon sigue cogiendo polvo en el ataúd… y redoble de tambores para la entrada de Elena con una mesa camilla de estas de las meninas. Va, el vestido es muy bonito, una pena que se lo haya puesto en la noche zorruna que monta, para eso le habría valido un chándal también. Extraño es que se haya paseado por todo el pueblo con esas pintas, no creo que la pensión de orfandad dé para tantos lujos y se haya ido en limusina, pero lo mismo le cogió la cartera a Alaric, que como está en la UVI no la necesita. Ah, cómo no iba a comentar la carita embelesada de Damon, que es más bonico y más… los ojos se le salen de las cuencas, qué todo es. Ale, ya me hizo efecto la cucharada de azúcar que me acabo de tomar. Se dirige hacia ella y por el lateral aterriza el aguilucho. Digo yo, no hemos visto la reacción de Stefan y sí la de Damon… ¿sabéis a qué se debe? ¡¡¡¡¡¡¡¡¡PORQUE NO IMPORTA!!!!!!!!
Elena le pregunta que qué hace allí, él dice lo mismo, y Damon con un “sorpresa, sorpresa” da a entender que en principio ninguno iba a ir, pero bueno, estando empantanados qué más da meterse en faena. Stefan a la velocidad de un kaza la pone el brazo, y Elena comete la primera de sus cagadas magistrales en el episodio. Le agarra y por si esto no fuera poco, mira a Damon esperando que haga lo mismo, pero piensa “este se da media vuelta, lo veo”. Es lo que tenía que haber hecho, plantaros con vuestro patetismo, que él no tiene que rebajarse como el moco del otro, dispuesto en todas sus versiones a simular a un perrito de estos chihuahua. Pero bueno, sabe que es lo que querría su brother para que Castilla fuese ancha, así retirarse no le mola y extiende su brazo. El trío avanza y me viene a la memoria eso que dijo Isobel: “Mientras tengas a un Salvatore en cada brazo, estarás acabada”. La verdad es que tiene sentido, echemos al lastre de la gomina. Desde luego, si la estuvieran viendo sus 4 padres… telita, y lo sabe por la expresión de su cara mientras camina.
En su casa, Carol busca un vestido dentro de su armario sin éxito, porque todo lo que tiene no es para llevarlo a la primera impresión con la suegra (hagámonos a la idea de que meterán klaroline sí o sí por más aberración que sea), y se planta el vestido que Klaus le regaló. La parte inferior es pasable pero la superior está diseñada para una cuarentona, mejor que no le vuelva a comprar o birlar algo con ese gusto. Según ve al jula, se dirige hacia él y ante el “Buenas noches”, su respuesta es “Necesito un trago”, lo que se suele decir en estas situaciones. Con su forma de mirar, Klaus va a degüello desde el min 1 en su intento por mantenerse en el armario anónimo.
Finn se acerca a Elena para avisarla de que si sube a hablar con su madre, deberá hacerlo sola, sin sombras ni guardaespaldas. Elijah da la bienvenida a los presentes e invita a un baile en la megasala correspondiente para ello. La Gilbert se recoge el vestido para no pegarse el guarrazo padre al andar y quedarse con las piernas para arriba. Damon se interpone en su camino para impedir que vaya a la boca del lobo y ella erre que erre en que sí. Nos podríamos tirar así dos horas pero él propone bailar para ir ganando tiempo aparte de que es una muestra de educación (y que luego digan que no tiene modales). Elena acepta con una medio sonrisa de “a ver si tras esto me deja un ratito en paz y puedo salirme con la mía”. Ambos van al salón bajo la agria mirada de Stefan que con tal de perder baza es capaz de bailar con la madre de Tyler (el más loser de todos).
Al son de una música sosísima (entiendo que superar “All I need” es difícil pero de ahí a estropear el ambiente de esa manera…), se forman dos filas de parejas que en los inicios van dando pasos de marcha fúnebre. Damon piropea a Elena diciéndole que está muy guapa y ella le da las gracias (podrías haberle dicho que él también, que no te va a cobrar). Por otro lado, Klaus y Caroline (la canción les viene como anillo al dedo por lo ZZZZZZZ que es) hablan unas cuantas frases y él le dice que se enteró de lo del padre, pero ese tema está dentro del montón de temas de las que no se pueden tocar, así que seguimos con el disimulo nulo. La razón que da ella en cuanto al vestido es que no le dio tiempo para comprarse uno y entonces, el primaveras dice que sobre el brazalete qué excusa tiene, y se calla. Ya te vale trollear a Elena, pero tú bonita… no critiques la paja en el ojo ajeno cuando tienes una viga en el propio. Y seguimos con la comida de oreja, que ahora se trata de las habilidades como sus dotes bailarinas, a lo que Carol responde que ha estado practicando y además fue Miss Mystic Falls (no hace milenios de eso ni nada), aunque Klaus lo sabía (en lo único que ha acertado es en la talla del vestido, conocer esa información dudo que le costase mucho).
En el final de uno de los estribillos, se produce el cambio de pareja y aparece el zorro encrespado de Stefan para esparcir sus feromonas. Elena le dice: “El baila, y ni siquiera tuve que rogar”. Pero vamos a ver, ¿pa qué puñetas me metes a Damon en medio? No si sé por qué, lo que dije en el 3x12 con lo del beso, que era por dar en la llaga y que Stefan mueva ficha. No me gustó un cacho y lo puse, que empezábamos a tener rifi-rafes Elena y yo. No obstante, saco de positivo el que si con una relación tan épica y tan… (la cantidad de insensateces que se han puesto) hay que usar a terceras personas para reavivarla… estáis “bien oíos”. El pretexto de Stefan es que la alcaldesa le obligó y no pudo negarse, un chiste que debió parecerle la monda parda a Elena por la sonrisilla que pone (se están rifando guayas y aquí se acumulan todas las papeletas). Me gustaría escuchar la versión de Carol, que estando al corriente de lo pacífico que se había vuelto últimamente, es raaaaaaaaaaaro que le apeteciera bailar con él.
Otra de las nuevas parejas son Matt y Caroline, que es que se me hace así como no sé verlos ya y no me han provocado nada. Ella le echa la bronca por estar con Rebekah pero él se la tira con el jula. Toma, pa que vuelvas.
Y otra vez los telettubies. Reconcomido por los celos, Stefan hace el apunte de que la llevó sólo 30 segundos poner de buen humor a Damon (te aseguro que lo podría hacer en menos, me controlaré por el PG). Elena le contesta que está cuidando de ella (cosa que hace desde… siempre, salvo una o dos vez a lo más). Esto le sirve a Stefan para gestar una jugada en contra de su hermano afirmando que Damon necesita averiguar que puede cuidarse sola. So cenutrio, ¿qué averiguar ni que mierdas? ¿Con la bruja original nos ponemos a experimentar? Y que por mucha sesión de pesas y zurras al saco de boxeo, esta no tiene más de media leche. Bah, él con tal de meter farfulla es feliz y ya puestos, lo acompaña con esas miradas de ternero que le mandaba yo a asarle rápido. Lógicamente, Elena ve una oportunidad de continuar su plan y no la desperdicia. Le dice a Stefan que tiene que hablar con él, pero no en ese sitio (para que no haya filtraciones). Los dos se van afuera y Damon está con Rebekah, quien no para de acechar asesinamente a Matt y Carol (lo que también hacía la barbie antes cuando estaba con Klaus), bastante molesta por la complicidad entre ellos. Damon la pica un poco porque para eso casi se carga a Elena el día anterior, y justo se da cuenta de que no está por los alrededores.
En la calle, Elena tiene la esperanza de que Esther sea realmente el arma para matar a Klaus y por eso debe comprobarlo hablando con ella. Stefan pregunta el motivo de que se lo cuente y ella dice que es porque Damon no la dejará ir desprotegida y como a él lo que le importa por encima de todo es matar al jula… blanco y en botella. Durante unos segundos, el silencio le hace pensar a Elena que las prioridades de Stefan son diferentes y hace el matiz ¿Qué? ¿Me equivoco?”. Sin embargo, el amargado este afirma que no se equivoca, cuando se ve de aquí a Lima que está mintiendo. Pregunta que qué tiene que hacer y básicamente es permitir que Elena acceda sola a los aposentos de la madre de Klaus, o lo que viene siendo “apáñatelas para dejar fuera de juego a Damon, que ahora no me apetece tenerle detrás”. Justo antes de irse, Elena hace el apunte de que cuando estaban juntos, Stefan respetaba sus decisiones y confiaba en ella, que al menos eso no ha cambiado. Ais, si tú supieras. Stefan no es que confíe o respete, no, él se acochina en tablas porque teme las represalias de una cría de 18 años, que bajo esa imagen es una Shrek en potencia. Y al final, Damon es quien salva el estropicio de estrategia o se come los marrones, Stefan es de ver los toros desde la barrera. Con lo guay que es eso de confianza y respeto, para qué molestarse en modificarlo. To be continued, en la invo stefarine de la 2.
Kol y Rebekah contemplan el escaparete y él pregunta por Matt. Su hermana, no me entusiasmada, le dice que está flirteando con su ex, y entonces Kol usa ese resquemor para lo de los signos de debilidad. Ni debilidad ni nada, la bipolar pretende cargárselo con el objetivo de que Elena sufra. A ver, loquita, ¿no surtiría el mismo efecto matar a Bonnie? Nos harías un gran favor a la humanidad. Pero no, el pobre rubiales tiene que pagarlo, y Kol se une al plan de transgredir las órdenes maternas.
Damon llega a un despacho por un mensaje de Elena, y de algún escondrijo sale Stefan abalanzándose sobre él para partirle el cuello. Telita con los métodos, eso del puñetazo en la cara ya no se estila. Entre que se va y no, Elena mira a Damon (la madre que te parió, te estás luciendo hoy…), y Stefan le recomienda que se apresure, que no estará KO durante mucho tiemo. De camino a las estancias de la gran chungobruja, Elijah intercepta a Elena para pedirle que le cuente de la A a la Z sobre lo que su madre suelte, porque el perdón repentino a Klaus y la estampa de happy family apestan como 2 docenas de huevos podridos.
En la habitación, Esther prende un porro raro que resulta ser salvia, impidiendo que los radiomacutos pillen onda de lo que hable con Elena. Educada al máximo, entiende que la chica tendrá dudas para parar un tren, y una de ellas es cómo es posible que esté vivita y coleando. La mujer relata que debido a la bruja esta que estaba con ellos cuando llegaron a esas tierras, conservó su cuerpo con un spell, ya que el formol no es lo mejor para estos casos. ¿No arrancó Klaus su corazón? Aunque el cuerpo esté intacto, el corazón no estaba dentro al morir. Pienso en la posibilidad de que en realidad la asesinara de otro modo y lo del corazón arrancado fuera lo que dijo que Mikael hizo en su bulo para cubrir su acción. La razón por la que Bonnie y su madre pudieron abrir la caja fue por ser descendencia de la tal Anaya, y Esther acumula el poder de ellas y de sus ancestros que están en el más acá (menos mal que no depende del de ellas, porque entre una que no tiene y la otra solamente te saca del apuro en un cumpleaños o en un entierro si se te han olvidado las velas…). Llegamos al mondongo de la charla: la naturaleza le ha dado candela por transformar a sus hijos y tiene la forma de deshacer el follón que ha liado. Elena esperanzada con la idea de Klaus criando malvas, va demasiado deprisa, según la reina madre.
En los exteriores, Caroline está viendo a un caballo todo engalanado como si fuera para uno de estos desfiles reales ingleses. El mariconchis la pregunta que si la van los caballos. No, en realidad los odia, lo que pasa es que odia más el bodriazo de fiesta. Ella quiere saber a qué vino la invitación y es porque le gusta (omitiendo el detalle de que su relación con Stefan está en un descanso). Carol le recuerda a alguien llamado Tyler (la primera tendrías que haber sido tú y no ir al baile repleta de regalitos) y que lo suyo se fue a la mierda por lo de la engendración. Captada las calabazas, Klaus saca de la chistera otro de sus traumas: el día que su padre (sí bueno, ese término es tan relativo en esta serie…) estuvo más cerca de cazarle fue cuando mató a su caballo favorito cortándole el cuello con una espada para advertirle. Tal depresión se cogió que cuando vio “El hombre que susurraba a los caballos”, estuvo a punto de tirarse por un acantilado lleno de piedras. Carol pregunta que si alguna vez pensó en sentarse con su padre a solucionar sus diferencias, pero a Klaus le aterraba tanto que prefería seguir traumado y dando pena. Antes de volverse adentro, Caroline le dice que sí le gustan los caballos al igual que la gente, y que también ella gusta a la gente (pues no lo dirá por mí porque esta temporada has sido nefasta bajo mi opinión). Klaus se queda meditando un ratito mientras echa de comer al caballo, que está famélico.
Esther prepara un mejunje que es el principio de un ritual en el que todos sus hijos morirán debido a su cagada. ¡Ten madre pa esto! Necesita la sangre de Elena y al decirlo, a la Gilbert la recorre un escalofrío por el cuerpo (debería haberse callado que solamente era una gota, se lo merece por perra). Tras la prueba del colesterol, la mezcla junto a lo que sería un agua de Lourdes americano para meterlo luego en las copas de champán que beberán los originales. La hijatricida es consciente de que Elijah no es tonto y así como que no quiere la cosa, le está dando a entender a Elena que se encargue de colársela.
Kol se comporta como un niño que finge estar meándose y da la brasa para que le lleves al baño por puro aburrimiento. Incordia a Rebekah para que eliminen a Matt delante de todo el mundo, pero ella le dice que se espere afuera o sino la madre se lo hará lamentar. Y continuando con comportamientos infantiles tenemos al mequetrefe de Stefan que viendo que su hermano está despertándose le dice que no haga ninguna locura, o sea, se cree en posición de juzgar los actos de los demás después de lo que ha hecho. Damon le empotra contra la librería preguntando por Elena y responde que está hablando con Esther. Ante el cabreo que tiene Damon por cómo ha podido dejarla ir al matadero, Stefan se lava las manos como Pilato alegando que eso fue cosa de ella, que él no tiene nada que ver. ¡¡¡¡Será cerdo!!!! Ahora la parte en la que casi literalmente le está comiendo la oreja a Elena para que se rebele a la protección de Damon me la he inventado yo o bien mi capi es la versión para delenas donde todo está enfocado a desprestigiar a Stefan. Tiene un cuajazo el colega… y por lo que acabo de descubrir con el subtítulo, está mano a mano con Elena en el Oscar a Personaje odioso del capi. La idea del cuello roto es de ella, que me imaginé yo que sólo le dijo que pusiera out a Damon y la manera de hacerlo fue totalmente del rippah de pacotilla este. Moríos un rato los dos. Bueno, tú Stefan si quieres no resucites, que ya se buscará tu hermano a otro que le salve sin mierdearle tanto la vida, porque para colmo tienes el descaro y poca vergüenza de recriminarle que deje de ser controlador y que se preocupa demasiado. ¿Perdón? Ah sí, el Alzheimer que le destruye los sucedáneos de neuronas que le flotan en la cabeza.
Matt y Rebekah pasean por el aparcamiento según petición de ella de respirar aire fresco, tontería si consideramos el hecho de que está muerta, pero ya sabemos que el chico nociones sobre este mundillo… cero. La rasca que hace es importante y al pasar junto a la camioneta de él, dice que va a por el abrigo. Rebekah se sorprende al verlo porque seguramente cree que la renta per cápita de Mystic Falls es similar a la de Mónaco. Y sorprendida me quedé yo cuando vi que Matt ponía su cazadora de quarterback sobre los hombros de la bipolar por no tener sentido ya que a ellos no les afecta ningún factor externo que a los humanos sí. El gesto descoloca a Rebekah lo suficiente como para que deseche la idea de matarle, siendo su trauma milenario que nadie le puso nunca una chaqueta encima. Desde la retaguardia, Kol lo ve.
Hora del brindis. Elijah va a recoger la información que Elena tiene que darle y lo que le da es una puñalada trapera en toda la espalda mintiendo en cuanto a las intenciones de la madre. Los pocos spoilers que sabía me dieron la idea de que este capi sería chunguito para el delena por culpa de ella, pero lo de Elijah me dolió de verdad. Espero que percatara del bulo y actúe previsoramente haciendo escarmentar a Elena.
Otra escena klaroline y espero que sea la última porque poto, seriously. En una sala llena de obras de arte, Klaus le enseña a Carol su favorita, nada más y nada menos que el cuadro de los nenúfares, de Monet me parece que era. Donación anónima del Louvre para su palacete, y la pulsera que lleva ella pertenecía a una princesa. A este le pegaría Juana La Loca pero la verdad es que esa de guapa tenía lo que de cuerda. En una mesa hay unos dibujos, uno de los cuales parece una de estas estatuas de Botero o bien la mujer padecía de bocio, y según dice, en la ermita hay expuesto un paisaje suyo. Como Carol no lo ha visto, se compromete a llevarla allí o a Roma, París, Tokio. Sí, mejor que a Madrid no vengas que con la mala suerte que tengo, seguro que te encuentro en algún lado y no me gustaría. Tanto peloteo no es normal y la rubia le echa un rapapolvo con sus verdades a la cara de que debido a que su padre no le quería, nadie lo hará nunca y por eso engancha a la gente con compellings, engendraciones o el soborno puro y duro. Estaba pidiendo una curita de humildad a gritos y raro es que no se ponga a llorar a moco tendido cuando Carol se arranca la pulsera y la tira al suelo.
El porsaquero de Kol echa la peta a Rebekah por arrepentirse en el último momento de matar a Matt, y se mofa de que se ablandara por 5 segundos de cortesía y buenos modales. Me repele el ególatra este, ojalá casque en el próximo.
Preparándose para irse está Elena cuando Damon llega con su fular y pregunta que si consiguió lo que quería. Ella responde que sí e inmediatamente él dice que se van a casita mientras la coge del brazo para que no se escabulla por la tangente. Elena se resiste y se disculpa por haberle sacado del plan, aunque Damon no quiere oír de planes porque ni siquiera debería estar allí. Entonces, recordamos la afición de la Gilbert a ser kamikaze a pesar de que los demás arriesguen el cuello y precisamente por eso no la mola que Damon le quite protagonismo poniéndose delante. A mí lo que me revienta es que salga con el cuento de que si hubiera interferido “haciéndose el héroe”, habría mandando todo al garete. ¿Excuse me? Si no fuera porque mis oídos están limpios, me daría bien con los bastoncillos antes de visionar la serie para no distorsionar los diálogos y llegar a conclusiones erróneas. Bonita, Damon no se hace nada, que lo sepas, el de las ínfulas es el papanatas de Stefan, que el día que se las vea solo, pégate un tiro, así te aseguras una muerte rápida e indolora.  Hacía nada confiaba plenamente en él y de golpe y porrazo es el changa las cosas. Los científicos deberían investigar este caso para determinar cómo ataca esta enfermedad a una persona menor de 20 años, porque aquel lío de Alaric poseído por Klaus se solventó con la intervención de Damon, ¿verdad? No añado más situaciones que bastante me está costando esta review.
La defensa de Damon, increíble que a las alturas de partido en las que estamos tenga que hacerlo pero vale, es que lo hizo por mantenerla viva ya que Stefan pasa de todo como de comer mierda, y Elena, que es más corta que las mangas de un chaleco, piensa que lo que realmente le fastidia a Damon es que ella haya acudido al hermano en lugar de él. ¿Qué tendrá que ver aquí el ceño, si de haber sido alguien diferente igualmente se exponía al peligro? “No, estoy enfadado contigo porque te quiero”, dice Damon de manera contundente, dejando a Elena un poco aturdida aunque enseguida se recupera para soltar este hachazo: “Bueno, quizás ese es el problema”. Me sulfuro muy mucho con esto, me dan ganas de retorcerla el pescuezo unas cuantas veces y apalizarla otras tantas. El problema eres tú y tu maldito ego petroviano que te está usurpando la personalidad en plan abducción extraterrestre. Vamos a mandarte en una nave para Marte a que te las ventiles sin problemas de esta índole. Damon no da crédito a lo que oye y Elena se da cuenta de que se le ha ido la lengua 20.000 pueblos. Taaaaaaaaaaaaaardeeeeeeeeeeeeeeeee. Para Damon está cristalino, se considera un incordio por preocuparse demasiado, justo lo que Stefan le espetó anteriormente. El motivo que han tenido para estropearnos el asunto no tengo ni la más remota idea, aunque tras canalizar parte del cabreo (sé que no lo parece, but it’s true) he discernido que una posibilidad sea el demostrar que las cagadas monumentales no son exclusivamente de Damon, que Elena es capaz de tenerlas. Nunca lo he dudado pero, ¿qué les costaba esperarse a otro momento en 1 o 2 temporadas? Mierda de guionistas, con lo entretenido que sería si me dejaran a mí. Caroline llega preguntando por Matt y está el panorama como para acordarse de él. Nadie lo  hace salvo Kol, que escondido en uno de los balcones llama en voz baja al muchacho que andaba por allí. Se acerca, no ve nada y al girarse de nuevo, el chulipandi le saluda y se presenta. Al darle la mano, empieza a apretar con fuerza hasta el punto de rompérsela. Damon aparece detrás diciendo que tenga cuidado, que es el quaterback, y acto seguido empuja a Kol tirándolo por los aires. No solamente eso, sino que él se lanza a seguirle dando pal pelo por estar tendido en el suelo y el sonido del cuello rompiéndose es de las cosas que merecen reseña positiva en el capi. Corriendo sale Stefan por la puerta y le dice que si está loco. Tócate los pies Manola, que el loco es Damon. En fin, los demás originales salen afuera y Elena, a quien va dirigida la frase de despedida “No era mi intención causar un problema”. Damon se da media vuelta con unas ganas locas de cargarse al que se le ponga por delante que flipas…
Caroline deja otro mensaje a Tyler (desde luego que relacionándose con sus contestadores van a arreglar mucho), donde le agradece el esfuerzo que está haciendo y que le encantaría que estuviese ahí con ella, sobre todo para no cometer la estupidez de ir a un baile del jula y darle bola. Cuelga y encima de su cama hay otro regalito julesco, que resulta ser un dibujo de ella y el caballo. En serio, se presenta a un concurso de moñas y le echan por abusón. Al pie de la hoja, escribe: “Gracias por tu honestidad”. Si te sirviera de algo para pirarte al País de Nunca Jamás, lo aceptaría. Bah, como sigan por este camino, en la finale le veo compitiendo en el Grill con Elena por los chupitos. Ah, se me olvidaba, esa letra es de tía que tira de espaldas.
Enterada de lo que sus hijos pequeños tramaban, Esther está mosqueadísima y Elijah le promete que no sucederá otra vez. Ella se acerca dándole las gracias y le dice que ojalá los otros fuesen como él. Está claro que las Petrovas no poseen en primicia el don de ser arpías. Esta bicha hace honor al cuadro de Goya de “Saturno devorando a sus hijos”. No sé, yo creo que Elijah sospecha levemente o al menos me gustaría. Total, se va y entra el pagafantas de Finn, que es el tonto de la familia. Sabe lo que trama su madre y cuando llegue su hora, adiós mundo cruel. En un pergamino están escritos los nombres de todos en rúnico y la sangre de Finn lo recorre formando la imagen del roble blanco.
Completando su rol de gentleman cutre, Stefan lleva a Elena a casa y por el camino ella le ha contado el verdadero propósito de Esther. Y vuelta a la muletilla de los daños colaterales cuando Elena dice que se siente mal por mentir a Elijah, sentencias de muerte, bla bla… que no es tan simple. Para Stefan sí lo es, esa familia solamente le ha traído maldades y su cara de compungimiento me nerva again, que lo estoy viendo. Hacía rato que no sacaban a Damon a colación y Stefan se marca la página con que a Damon le gustaría saber que está en casita sana y salva. Por el altercado con Kol, saca que algo chungo pasó entre ellos y lo mejor es enterarse para poder beneficiarse en un futuro. La explicación de Elena es que está en modo autodestructivo, aunque tiene el amago de decencia de reconocer que fue culpa suya que se zumbara. Stefan la copia, y todos somos muy buenos cargando con las meteduras de pata pero bien que lanzamos las balas primero. Él se despide y tú crees que el suplicio terminó, pero no podrías estar más equivocado. Elena se apresura a la puerta y le pregunta que si sintió algo, que cómo es posible que actúe como si le diera igual todo. O sea, de las primeras lecciones que te enseñaron, EL SWITCH, que se enciende o apaga a gusto del consumidor. Ve a buscar el manual que a este paso, mañana preguntas para qué sirve la verbena y el compelling. De todas formas, esa teoría no se cumple en la práctica con Stefan porque con las lagrimillas asomándole por el rabillo de los ojos… Para sorpresa mía, él echa el freno, ya que veo que a esta la importa tres pimientos mancillar ese porche. Anda que no te tirarás de los pelos cuando te enteres de lo que te vas a enterar, y lo disfrutaré al 100%. La cuestión es que Stefan se siente tan asqueado de sí mismo por todo lo que ha hecho (vaya, en eso estamos de acuerdo, ambos le tenemos asco), y por ser justo lo que menciona, supongo que lo que más le repugna es haberla mordido (no me cansaré de decir que esto no lo achaco porque no era dueño de su actos y lo realmente gore fue lo del puente). Así que resumiendo, su cuota de sentir no sube porque duele. Y este era el maduro, según algunas.
En el bar, Matt ahoga sus penas con la mano entablillada (al no tener seguro médico, ni le quedará trabajo, ¿qué hará entonces?). Rebekah le pide perdón por el comportamiento de Kol e invitarle a un trago pero él no tiene ganas de nada  y se las pira. Damon aparece con una botella vacía dispuesto a seguir la juerga y tras una puyita de nada, le dice a la bipolar que Matt no le habría durado ni un asalto. Ofendida, ella piensa que es porque no la ve capaz de ser dulce como una florecilla y Damon aclara que debería buscarse a alguien que aguante más. Vamos, que no es ningún secreto lo que pasa después and we all know it. Con “Up in flames” del grupo She wants revenge de fondo, Damon y Rebekah irrumpen en la habitación de él dejando por los suelos la escena aquella del 2x01 en el salón con Katherine. Lógico si contamos con que la rubia esta tiene el doble de edad que la bitch y odia a Elena. Bueno, en estos momentos, tampoco creo que a Damon le caiga muy bien que digamos…
Casi una semana he tardado en escribirla y aun así una mierda pinchá en un palo me ha salido. Espero remontar para la de este capi, que con el mes de parón que hay por delante ya me están resarciendo de la changada esta o mando a los sicarios, que hace tiempo que no les doy trabajo. Lo dicho, buenrollismo a raudales y a Elena que la den.

3 comentarios:

  1. q te va a salir una mierda, es muy buenaa!! yo me he hartao de reir, sobre todo la parte del jula de Juana la loca y "el hombre q susurraba a los caballos" xDDDDD

    "Digo yo, no hemos visto la reacción de Stefan y sí la de Damon… ¿sabéis a qué se debe? ¡¡¡¡¡¡¡¡¡PORQUE NO IMPORTA!!!!!!!!"

    y eso es genial!!!!!!

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